
Esta pieza nos muestra la rendición de vivir por acontecimientos negativos que no están bajo nuestro control. El personaje principal ante estas experiencias dañinas decide rendirse realizando junto a su familia un velorio improvisado, usando las macetas de su hogar como esos ramos de flores dados a los difuntos y tomando su cama como el féretro donde descansar, es una pieza que a pesar de tener varios elementos nos muestra silencio, aquellos que se generan después de las palabras póstumas.